Entre regalos y recordatorios
Cada día es más común observar un intercambio de regalos entre los asistentes a una Comunión, los niños reciben regalos por parte de los invitados y los invitados un pequeño detalle de su paso por el acontecimiento.
En el caso de un obsequio para cualquier niño/a, hay que tener muy en cuenta que el objetivo es que perdure en el tiempo y en la memoria de los niños como recuerdo de una fecha tan especial. En este aspecto, existen multitud de posibilidades: relojes, libros, muñecas, biblias,… aunque cabe destacar los grandes clásicos como las cruces, medallas y pulseras de oro con el nombre del menor y la fecha del evento grabados.
Normalmente, las personas más allegadas al niño suelen inclinarse por las joyas de oro, por el valor simbólico que tendrán en un futuro; y el resto de los invitados por obsequios más usuales que puedan agradar igualmente al niño.
Destacar también que, aunque aún es poco común, en los últimos tiempos los padres se los ponen cada vez más fácil a los invitados, facilitando un número de cuenta – como si de una boda se tratara – o mostrando una lista de regalos.
En relación a los detalles para los invitados, los bolígrafos, cajitas de tabaco, figuras de decoración,… son algunos de los recordatorios más regalados y en los que siempre se incluye una pequeña tarjeta con el nombre del niño/a y la fecha de celebración de su Primera Comunión.

