Inicio y desarrollo de un bautizo
* La previa al bautizo:
- El bautizo, como todo acontecimiento con trascendencia social y religiosa, cuenta con unas normas protocolarias a seguir desde el momento en que se decide bautizar al niño/a. Los padres son en todo momento los que deben tomar las elecciones y decisiones más importantes de este evento tan trascendente en la vida de su hijo.
- En primer lugar, hay que elegir a los padrinos, que en este caso serán dos, madrina y padrino. La decisión debe ser madurada con calma y sin prisas, puesto que en ausencia de los padres, son los padrinos los que se encargarían del niño. Lo más normal es que se trate de familiares o amigos íntimos.
- De cualquier forma, un requisito indispensable es que ambos estén bautizados y confirmados. Además, los futuros padrinos deben saber que al aceptar la propuesta, se comprometen a mantener una relación buena y cercana con su ahijado. En este aspecto, si cualquier persona, por los motivos que sea, rechaza ser padrino, los padres tienen que entenderlo sin sentirse ofendidos, puesto que ser padrino debe ser siempre algo gratificante y no una carga.
- En segundo lugar, los padres deciden cuándo bautizar a su hijo, escogiendo, generalmente, una fecha dentro de los primeros días o meses del bebé. Asimismo, la elección de la Iglesia donde se celebrará el acontecimiento es sin duda otra de las grandes decisiones.
- Una vez llegado a este punto, los padres y padrinos deberán tomar las pláticas correspondientes.
- El tercer y último paso previo, será preparar las invitaciones destinadas a la gente que acudirá a la ceremonia y elegir el lugar de recepción para después del bautizo. En este sentido, lo más normal es invitar a gente de la familia o amigos íntimos, ya que la fiesta va dirigida al bebé y él no se percata de nada.
* La ceremonia:
- El día del bautizo hay que elegir una indumentaria correcta para este tipo de ceremonias.
- El protagonista (el bebé) siempre va de blanco, normalmente con un faldón, y puede llevar una medalla al cuello cedida por su madrina con la imagen de la Santísima Virgen, que el sacerdote bendecirá posteriormente.
- En cuanto a los invitados, deben evitar trajes de noche, brillantinas, trajes largos o esmóquines, un traje oscuro para ellos y algo elegante pero discreto para ellas es lo más oportuno, puesto que el bebé es quien debe despertar todas las miradas durante ese día.
- Ya en la ceremonia, hay que destacar tres momentos que marcan el rito del bautismo:
- 1- Preparación: Mientras el Sacerdote desarrolla su misa, la madrina sujeta al niño en sus brazos y el padrino aguanta la vela bautismal.
- Posteriormente, llega la bendición del agua, la renuncia de los padres y padrinos al pecado, y la pregunta a éstos por parte del Sacerdote sobre si desean que el niño sea bautizado.
- 2- Bautismo: Se celebra el acto principal del bautizo bañando en agua al bebé. En este aspecto, se derrama agua sobre su cabeza mientras el Sacerdote invoca a la Santísima Trinidad.
- 3- Ritos complementarios: Son la crismación, la vestidura blanca y la entrega de luz. En la crismación, el Sacerdote unge la cabeza del bebé con el Santo Crisma, haciéndole la señal de la cruz en su cabeza. Es un acto de incorporación al pueblo creyente.
- La vestidura blanca, es un signo de la nueva vida y dignidad del cristiano.
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Por último, la entrega de luz, expresada por una vela cuya llama ha sido tomada del cirio pascual, simboliza la luz de la fe.
* El después:
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Al terminar el bautizo, los padres junto con los invitados se reúnen en alguna casa o restaurante para realizar un pequeño e íntimo banquete en honor al bebé. En este aspecto, los que invitan son los padres.
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Para finalizar, durante la comida, se reparten pequeños recordatorios que constan de una pequeña estampa con los datos del bebé. Este regalo, destinado a los invitados, corre por cuenta de los padrinos.

